Carta a mi Niña Interior

Érase una vez una niña…

Que vivía feliz con sus padres, en su colegio… que quería jugar, aprender, experimentar… que necesitaba mucho cariño y hablar mucho, que le explicaran todo, que le enseñaran a ser ella misma, no a «cómo se tiene que ser», bajo normas que no entendía.

Esa niña quería que le enseñaran a nadar, que la ayudaran a tener amigos de su edad. Quería cumpleaños como los demás niños y sentirse especial.

No quería tener miedo de que su madre enfermase o muriese, no estaba preparada para hablar de eso. Necesitaba seguridad.

A esa niña le gustaría haber aprendido a ir en bici, y que papá la hubiera abrazado cada noche para decirle qué bonita era y cuántas cosas hacía bien. Y que la vida era aprender y que ella sería capaz de grandes cosas.

A aquella niña le gustaba jugar, leer y escribir. Y ser oída, y sentirse rodeada.

Aquella niña echaba de menos a sus hermanos, y se sentía sola sin ellos y triste con su abuela enferma.

20190331_113554-01

Y esa niña creció…

Y durante muchos años intentó ser cómo creía que debía ser. Buscó y encontró a un niño herido como ella, e intentó ser feliz con él, pero se le fue de las manos, se encerraron. Y tuvo que estar callada, quieta. Se ahogó y se perdió… Y perdida empezó a ver otras señales, y a oír otras voces. Y empezó a descubrir por ella misma lo que no le habían enseñado.

Con mucho tesón, dolor y valentía, buscó, leyó, investigó, preguntó, observó… y decidió construirse otra vida, decidió ser por ella misma, fuera de las normas. Y así aprendió a cuidarse, a conocerse, a quererse, a amarse, a construirse…

Escribió, se abrió a los demás y vio que no estaba sola…

Ahora sabe quien es, se gusta por dentro, se sabe fuerte, valiente, leal, preciosa, fuerte, serena, inteligente.

Sabe y confía en que sabe cuidarse.

Ahora se abraza, y ese abrazo la calienta.

Ahora construye su vida, y le gusta.

30/03/2019 en el Taller de Mai de entretallas y Marta_SF ¿Qué hago con mis emociones?